lunes, 11 de septiembre de 2017

¿Aceptarías un café, quizá? 
Verte... solo dos segundos, nuestros ojos se encontraron, momento fugaz, contexto incómodo.
Verte y entender que has levantado el vuelo; que estás bien; que eres feliz.
Ver todo esto en una expresión genuina me hace entender, vas bien. Y yo, feliz por ti.
Sé feliz. 

domingo, 27 de agosto de 2017

Pudiendo ver, sin lograrlo.

Me muevo lento, como alguien acostumbrado a la luz que de noche pierde la electricidad en una casa nueva. Estiro mis brazos esperando no golpear o tirar algo -será que ya he roto tanto.

Mi forma de caminar es inestable, mis piernas se tambalean y se sienten sin fuerzas -será que he dado tantos pasos equivocados.

Abro los ojos lo más que puedo, quisiera enfocar cualquier cosa, cualquier punto que me sirva de referencia; es imposible cuando no hay nada para ver -será que estuve ciega tanto tiempo.

No quiero rendirme. No caigo, pero retrocedo un poco. Necesito tomar fuerzas, respirar hondo y comprender esta nueva realidad. Me recargo en la pared para apoyarme,  mínimo para que este golpeteo absurdo del pecho se calme.

Espero que esta noche termine.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Esperar años esa película y saber y que la veré sola.
Quiero encontrarle el encanto,  pero por más que intento no puedo.


martes, 1 de agosto de 2017

Anoche soñé contigo.
Fue un sueño corto.
Estabas ahí, me mirabas y tenías interés.
Hubo un beso, quizá. No recuerdo bien.
Pero estabas tú y tenías interés.
Soñé y estabas.
Desperté feliz.
Todavía puedo ser feliz. 

viernes, 14 de julio de 2017

Eres... siempre has sido.
Viniste quizá muy temprano, actuando como huracán que transformó todo, que derrumbó esquemas, pero no patrones y esos volvieron a construir mis desperfectos.
He entendido tanto, en tu ausencia he descubierto bajo los escombros tantos tesoros que había y ahora son tumbas.
De nada sirve ahora, la reflexión sólo ayuda a revivir los remordimientos. Lo único rescatable de esta tragicomedia es comprender que si ahora eres feliz entonces todo va bien, lo digo en serio; es tranquilizante verte bien, plena. Como no te vi a mi lado al final,  como no supe ayudar que estuvieras.
Después de ti seguí cometiendo errores que ahora me han hecho ver... no hay clavos, no hay más;  una vez amé y fue plenitud. Tengo eso, así seguiré:  sin paleativos,  ni curas efímeras, contigo en mente y aquellos años. No es amargura, no es conformismo, es entender que al haber sido felicidad cumplí con algo que ya no necesito llenar.
Gracias por tanto, gracias por todo.
Sé feliz. Yo lo seré con los recuerdos. 

lunes, 26 de junio de 2017

¿Sigues?