viernes, 9 de febrero de 2018

Sigue siendo extraño, no lo niego.
Quererte sin hablarte, tocarte a kilómetros de distancia y pensarte cada día con la conciencia de no estar en tu mente.
Es extraño. Es vacío. Es inevitable.

miércoles, 31 de enero de 2018


He seguido mirando al frente, te lo prometo. Sigo en el presente.

Sólo es la noche, la maldita noche silenciosa que invita a la introspección la que me tumba.

En ella tengo oleadas de pensamientos en donde tu rostro o como te sentían mis manos me inundan; tu voz, tu mirada pura,  tu sonrisa... maldita sea, tu sonrisa que me hipnotizaba y me hacia sentir tan completa simplemente llega y no puedo, no quiero quitarla de mi mente.

No los busco, te lo juro, sólo llegan de golpe -aunque debo confesarte que no lucho contra ellos, ya no. Comprendí que era una lucha que, cada vez sin falta, perdía y me dejaba exhausta.

No hay día que, a la hora de -intentar- dormir, no estés de alguna forma, en la mayoría de ocasiones sigo deseándote buena noche, aunque cada vez estoy más segura que no lo sientes y que no recuerdas las que tuvimos lado a lado.

Sigo mirando de frente, aunque la tentación de voltear y quedarme allá, detrás, sea tan fuerte.


domingo, 31 de diciembre de 2017

Definitivamente no fue un buen año. No es el primero y temo que no será el último.
Los golpes de la realidad se han vuelto contundentes.
Deseo que si lees, tú vida este llena de alegrías y que tus días se envuelvan en pensamientos agradables.
Si te vuelvo a ver, te prometo que te abrazaré, en ese abrazo intentaría transmitirte cada pensamiento sobre ti que al día aparecen -en demasía.
Gracias por enseñarme que la vida puede ser bella. 

viernes, 22 de diciembre de 2017

No te molestes, por favor. Sabes que no puedo darte algo ahí.
Claro que es tuyo, todo. Pero no puedo entregarlo junto a ella, con su cabeza en tu hombro.

Quería verte y me emocioné. No pude cuando me esperabas. Hoy sin haberlo planeado fui, porque me dijiste que estarías ahí ¿es muy tonto que dos segundos de verte me calmen?
 Sigo deseándote lo mejor, aunque es difícil imaginar qué es eso.

Dos segundos... 

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿Sabes? Uno de esos deseos que quedaron pendientes era pasar tu día especial... en tu intimidad... Alicia y palomitas. Todo el día, siendo parte de eso que sólo es tuyo.

Ahora no tiene puntos suspensivos. En la oportunidad que tuve lo arruiné por querer darte algo distinto.

Me es frustrante ver lunas como la de ayer y no poderte decir que ahí te vi, en su blancura y esplendor, que quería verla a tu lado aún sabiendo que tú elegirías a alguien más. Es frustrante extrañarte a este nivel. 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Lucha nocturna.

He olvidado qué es acostarse y sólo dormir. 

Aunque gran tiempo lo lograba olvídándome de mí con bebida, he dejado eso. Decidí afrontar lo que me atemorizaba y en ello estoy. 

Mis ojeras son prueba de esta lucha en un imaginario. Es una pelea solitaria, contra un enemigo inexistente y, aunque duela decirlo, voy perdiendo atrozmente. 

No logro sacar de mi mente esa oleada de recuerdos que llegan, aunque intento disuadirla distrayendo el pensamiento, alguno de esos recuerdos llega con más fuerza que todos los anteriores y me derrumba y me abofetea y me pone a sus pies hasta que le viva de nueva cuenta. Con lágrimas debo aceptar mi debilidad. 

Me digo que cambié, que he evolucionado. El autoengaño es realmente gratificante, hasta que se debilita.

Me enfoco en una fortaleza: Este enemigo es también el que podría salvarme... si tan sólo pudiera aliarme a él.
¿Qué ha sido de ti?

Quisiera ... 
Pero debo. 
Hago.