sábado, 2 de mayo de 2020

Seguiré escribiendo letras insípidas, como semillas muertas que no cosechan ante ojos ciegos, ojos distantes que miran una nueva realidad.

Aunque cada oración y cada párrafo caiga a un olvido inevitable. A pesar de morir antes de nacer, éstas palabras ya cumplieron su razón de ser: cauce. Un canal donde sale tanto que aún guardo de ti. Escuchando tu música, soñándote  aún en esas pocas horas de sueño.

Seguiré escribiendo porque quizá los deseos que se impregnan estas frases antes de ser dichas puedan volar y llegarte como una idea subconsciente, quizá en algún momento se acumulen de tal forma que ingreses aquí por error y sepas que nunca te olvidé.

Seguiré escribiendo porque sigo amando.

Seguiré escribiendo porque prefiero que todo esto sea olvidado antes de olvidarte a ti. 

sábado, 25 de abril de 2020

Cíclico

 El reloj gira en el mismo sentido, le he visto minutos, horas y días enteros intentando entender cómo avanza en la misma dirección, cómo el tiempo siendo lineal no estoy sincronizada a el.

 Estoy otra vez en esta etapa de pensarte tanto como rutina, a cada movimiento en soledad vienes sigilosa a mi mente y sin darme cuenta platico contigo, ¿de qué?  De todo, lo que pasa, lo que pienso, lo que me gustaría; ¿de qué?  De nada, un vuelco estrepitoso a la realidad me hace callar y distraerme en algo que esté -que de verdad esté ahí. En cada momento con alguien más tu rostro escondido en mis pensamientos tiene apariciones, con esa sonrisa, esa maldita y deliciosa sonrisa, que de nuevo me hace salirme de este tiempo y realidad lineal. Porque sí,  debo aceptar que desde hace poco más de cuatro años nada me parece real.

 No creo que sea locura, no cubro todos los rubros para ello. Sólo es eso, una falta de sincronización, un poco grave sí, sin embargo todo es remediable. Aunque ¿quiero remediar lo único que me mantiene en pie?