miércoles, 23 de diciembre de 2015

El peor enemigo



Me mira, me escucha, me ignora, me sabotea,  me consuela, me justifica, me escupe, me tira, me hunde... finge importancia.









Ya no sé qué hacer conmigo

martes, 22 de diciembre de 2015

Retomando el camino

Volviendo, reciclando.
Reencontrando.  




Comencé a adherirme al andén y por poco se me olvida que el tren podría dejar de pasar.
Me levanto y escucho crujir mis huesos, les gustaba estar petrificados.







¿Daré los pasos necesarios para subirme? 

domingo, 31 de agosto de 2014

Madurez

Por primera vez sin certeza alguna.  Salud, familia, pareja, todo tan prescindible y fugaz.
Es tan fácil aventarte al vacío que te das miedo a ti misma.
Quizá es madurez  

sábado, 19 de julio de 2014

Tú

A veces me gusta verte así, desprevenida, sin que te des cuenta. Me gusta tu espontaneidad, tu forma de mirar aún con sorpresa en la mirada, con expectativas del nuevo día.

Me asusta pensar en el día que tus ojos pierdan ese brillo, ¿pasará? Sería la forma más violenta en la que la vida podría golpearme con lo que muchos llaman realidad.

Me gusta que no me notes porque estás envuelta en tus pensamientos, nadando entre sueños o navegando en fantasías; me gustas, me gustas cuando callas, pero no porque estás como ausente, si no porque imagino aquel mundo tan elaborado en el que vives, aunque mi imaginación sea una aproximación diminuta.

Tu mundo, mi mundo; no chocan y no se alejan, convivimos en una misma galaxia que compartimos, sólo tú y yo. Giramos, bailamos, nos acercamos y nos dejamos ir. Somos tú y yo, dos entes, dos disparates, dos sabores exóticos que se disfrutan individual o en conjunto.

Somos, soy y eres. Te disfruto cuando estás lejos, en tus sueños, te disfruto cuando estás aquí, conmigo, creando nuevas realidades con el diálogo.

Tú. Espero, siempre tú.


lunes, 31 de marzo de 2014

¿Qué te parecería huir?

No hay certidumbre del futuro o el espacio, no hay certeza de prosperidad; pero imagina algunos minutos, horas o días sin esa ansiedad que paraliza y nubla la vista. 

Te propongo que corramos lo más rápido que podamos y la distancia que nuestra condición aguante, quizás a la vuelta de la esquina encontremos a ese edén disfrazado de barrio, donde no haya fruta prohibida o cuerdas de estigmas. Quizá ni siquiera esté disfrazado, sino listo para ser transformado según las fantasías que nos permitamos, pero no aquí, no ahora... allá y entonces, cuando lo decidamos.


She





Es simple, el camino lo vas trazando desde los primeros pasos. Pateando rocas y aventando basura.

Luego lo recorres y te quejas de las piedras estorbosas y de la contaminación.