Quisiera poder amarte libremente
viernes, 30 de diciembre de 2011
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Es cuando tus pies se despegan del suelo que todo tiene sentido.
Cuentas sólo contigo, con nadie más porque no pueden sujetarte y no puedes apoyarte en ellos, por supuesto tampoco puedes apoyarlos más.
Cuando ni la gravedad te domina, eres tú y tus pensamientos, tus creencias, tus prejuicios y tus sensaciones. Ahí te das cuenta si vale la pena lo que has hecho o vivido.
Miras tu cuerpo y lo vas conociendo, en realidad todo lo que hiciste fue con y hacia el y no tú siendo el. ¿Crees que te agradecerá por todas las noches de farras, la comida chatarra y la inactividad? Lo ves como ajeno y lo tratas como tal. En algún punto hará lo mismo.
Ves hacia abajo buscando rostros conocidos. Pero en realidad ya ninguno te lo parece, desde arriba la percepción se ve notablemente influida por la soledad y el vacío. Efectivamente estás a solas con tus prejuicios y tus pensamientos ¿Cuánto durarás?
Cuando tus pies se despegan del suelo te das cuenta que estuviste pegado a el tanto que ni siquiera avanzaste un paso para construirte. Sólo retrocedías destruyendo el tiempo.
Estás solo. No por voluntad (piensas) y eso es lo que te frustra. Y te conflictúa más pensar que, en realidad, sí fue voluntad alejar a quien estaba ahí para apoyarte. Te rodeabas de aquellos que te ponían traspiés. Preferiste, por esa tendencia autodestructiva, sonreír caído en el suelo que llorar y perdonar viendo de frente.
Ahora ya no sonríes ni lloras, sólo te enojas. Desconocías esa sensación, te gusta. Intentas permanecer en este sentimiento. Ni siquiera cuando tus pies se han despegado evolucionas.
Frustración.
viernes, 4 de noviembre de 2011
In the woods.
Estando ahí no me parecía tan oscuro como decían.
En realidad veía todo claro, tan preciso y puntual.
Siempre le habían pintado como un infierno terrenal, ¿o acaso fui yo quien le dio ese título?
Me adentraba más y más, cada vez más pesado, sin embargo lo pesado por primera vez me cobijaba.
Es interesante como un concepto puede tener distintos grados de significado.
El calor y el frío por primera vez trabajan juntos sobre mí.
Siempre envidié a los que de verdad se sienten vivos.
En realidad veía todo claro, tan preciso y puntual.
Siempre le habían pintado como un infierno terrenal, ¿o acaso fui yo quien le dio ese título?
Me adentraba más y más, cada vez más pesado, sin embargo lo pesado por primera vez me cobijaba.
Es interesante como un concepto puede tener distintos grados de significado.
El calor y el frío por primera vez trabajan juntos sobre mí.
Siempre envidié a los que de verdad se sienten vivos.
martes, 4 de octubre de 2011
Hay días y días.
No es que busque decir algo profundo, mucho menos si recurro a clichés, solamente que esos clichés de repente toman sentido para mí. Hay días y días, algunos buenos, otros que quisieramos borrar y otros que simplemente pasaron sin dejar nada (tal vez una arruga). Hoy fue un día, uno más. Hoy marco un día menos en el calendario que por cierto no tenía compromisos escritos. Hasta en televisión vi lo que ya había visto. Toqué en la guitarra lo que diario toco y visité los mismos sitios en internet.
Hoy pensé en ti, pero también en ello encontré cierta costumbre. Pensé que tal vez en el silencio escucharía tu voz, pero no. Y pensé que los tacos de barbacoa deberían acompañarse con rábanos. También pensé en tu regalo, no quiero usarlo aún, pero cuando lo haga sé que estarás presente.
Hoy llueve y hace demasiado calor. Definitívamente soy de clima frío. En este momento pensé en un mapache, sólo apareció y se fue, seguramente buscará comida. No sé si buscar sentido en este texto sea lo correcto, aunque temo que al hacerlo me decida por borrarlo todo. Y bueno, eso no cambiará nada.
Imagina un hongo morado, se expande y se contrae, se agita con el viento y gira. Se siente libre, hasta que el mapache lo aplasta. No tiene sentido alguno, pero ¿quién me podría afirmar que eso no pasó en realidad? Tal vez era una nueva especie de hongo, y como el mapache lo aplastó ya no podrá reproducirse, más porque el mapache aspiró todas las esporas que soltó el hongo en cuestión, estornudó. Ahora todo lo ve psicodélicamente.
Una hoja se deja llevar. Cae, pero lentamente... casi imagino su cara de indiferencia (vaya, si tuvieran cara.. vamos, si las hojas pudieran hablar! el árbol sería un caos como China), no intenta evitar lo inevitable, es buena filosofía de repente. Aunque una muy aburrida. Tan aburrida como ver unos engranes. Si viera una pared blanca me divertiría más, mi imaginación la pinta, ¿pero unos engranes? Mismo ritmo, misma figura.
Toda mi vida pensé que cuando tomara excesivamente por primera vez vería elefantes rosas bailarines. Aún no lo logro, lo he intentado y no pararé. Puede ser un jazz o rock, no importa, siempre y cuando no perreen, creo que si lo hicieran me quedaría en el viaje. Las rastas no se me verían mal.
Quiero pensar más en ti. Quitando de lado la cursilería, eres el mejor tema que tengo. Mi persona favorita.
No es que busque decir algo profundo, mucho menos si recurro a clichés, solamente que esos clichés de repente toman sentido para mí. Hay días y días, algunos buenos, otros que quisieramos borrar y otros que simplemente pasaron sin dejar nada (tal vez una arruga). Hoy fue un día, uno más. Hoy marco un día menos en el calendario que por cierto no tenía compromisos escritos. Hasta en televisión vi lo que ya había visto. Toqué en la guitarra lo que diario toco y visité los mismos sitios en internet.
Hoy pensé en ti, pero también en ello encontré cierta costumbre. Pensé que tal vez en el silencio escucharía tu voz, pero no. Y pensé que los tacos de barbacoa deberían acompañarse con rábanos. También pensé en tu regalo, no quiero usarlo aún, pero cuando lo haga sé que estarás presente.
Hoy llueve y hace demasiado calor. Definitívamente soy de clima frío. En este momento pensé en un mapache, sólo apareció y se fue, seguramente buscará comida. No sé si buscar sentido en este texto sea lo correcto, aunque temo que al hacerlo me decida por borrarlo todo. Y bueno, eso no cambiará nada.
Imagina un hongo morado, se expande y se contrae, se agita con el viento y gira. Se siente libre, hasta que el mapache lo aplasta. No tiene sentido alguno, pero ¿quién me podría afirmar que eso no pasó en realidad? Tal vez era una nueva especie de hongo, y como el mapache lo aplastó ya no podrá reproducirse, más porque el mapache aspiró todas las esporas que soltó el hongo en cuestión, estornudó. Ahora todo lo ve psicodélicamente.
Una hoja se deja llevar. Cae, pero lentamente... casi imagino su cara de indiferencia (vaya, si tuvieran cara.. vamos, si las hojas pudieran hablar! el árbol sería un caos como China), no intenta evitar lo inevitable, es buena filosofía de repente. Aunque una muy aburrida. Tan aburrida como ver unos engranes. Si viera una pared blanca me divertiría más, mi imaginación la pinta, ¿pero unos engranes? Mismo ritmo, misma figura.
Toda mi vida pensé que cuando tomara excesivamente por primera vez vería elefantes rosas bailarines. Aún no lo logro, lo he intentado y no pararé. Puede ser un jazz o rock, no importa, siempre y cuando no perreen, creo que si lo hicieran me quedaría en el viaje. Las rastas no se me verían mal.
Quiero pensar más en ti. Quitando de lado la cursilería, eres el mejor tema que tengo. Mi persona favorita.
¿Alguien lo leerá? Bueno, al menos alguien lo escribió que ya es algo.
Etiquetas:
imágenes subconcientes,
lo que sale con hambre o sueño
Paseando
Vámonos a dar una vuelta. Te propongo caminar y mirar, observar, sentir, presentir.
Hay
todo un mundo afuera ¿sabes? No espera por ti, porque simplemente no
espera. Sólo está y se nos agota, no el espacio, sino el tiempo.
Volemos
que aún tenemos alas... y ganas. ¿Ves? El cielo es solamente para dos,
para ti y para mí. Infaliblemente es nuestro ¿dejarás que se entuman
nuestros deseos?
Hay tanto por vivir y tan poco el tiempo.
Salgamos
y por un momento cerremos los ojos. No todo el mundo está en el
exterior, sintamos dentro, que hasta la introspección se disfruta de a
dos.
___________________________________________________________
A
veces me imagino de tamaño celular. Cuando te beso tengo una fantasía
recurrente, logro minimizar mi tamaño, soy ideal para ser una visitante
en tu interior. ¿Y adivina qué? Durante el beso entro, no me refiero al interior corporal, me refiero a tu
mundo interior; a tus sueños, a tus fantasías, tus recuerdos.
¡Vaya
que me divierto imaginando que estoy en tus almacenes mnésicos!
Rescatando imágenes que tal vez tú ni usas, evito el compartimiento de
'amores pasados', pero divago por 'infancia' 'momentos bochornosos' y
'acontecimientos importantes'. Recorro todo y me agrada verme ya
incluida en algunos de ellos, no me queda más que decirte que seguiré
intentando darte recuerdos, darte momentos y motivos.
Es que en verdad, ¡quisiera conocer de ti casi todo! Ser partícipe de tu vida.
Ni
te digo cuando estoy en tu FANTASÍA lo que hago. A veces le doy ideas a
tus escritores internos ¿Qué te parece si comenzamos a cumplirlas?
Involucra ambos pensamientos. La verdad es que me has dado muchas
ideas.
Y
en SUEÑOS sí que juego. No puedo evitarlo, es que ahí todo es
posible... y en realidad yo sólo aprovecho lo que tienes, tienes tanto. No quisiera salir de aquí, es nuestro
mundo perfecto.
Sí,
fantaseo mucho con estar en ti. Fantaseo tanto que a veces me la creo y
cuando piso el mundo real quisiera cumplir todo lo que soñé en por
ti. Pero recuerdo que no es más que mera proyección... y entonces, lo
cumplo, esperando que tú sepas que soy para ti, para cumplir lo que
existe en verdad en esos compartimientos en los que jamás podré estar.
___________________________________________________________
Vamos pues. Porque nos falta mucho camino por conocer y no puedo aguantar el no tomar tu mano y emprender los pasos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

