jueves, 16 de septiembre de 2010

Teje y miro, Miro y teje






Una pequeña araña teje en una esquina de mi cuarto. 

Dedicada, concentrada, teje y teje en una esquina oscura. 
Se percata que la miro y se paraliza, finjo que me volteo y ella teje y teje.
La araña es dedicada y termina su obra.



Termina su obra, yo no siento el tiempo. 
La telaraña ya lleva meses en la misma esquina de mi cuarto. 
Yo sigo mirando, pero ya no está la araña. 
La telaraña lleva meses y ya no es blanca, ahora tiene un tono grisáceo.



Yo sigo mirando, pero ahora todo lo veo grisáceo.
Otra pequeña araña comienza en otra esquina de mi cuarto. Teje y teje.
Me da comezón el tono grisáceo de mi cuarto, pero yo sólo sigo mirando.