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sábado, 3 de septiembre de 2011

Un tiempo más



Mírame un rato más, sólo déjame sentir por medio de tus ojos cómo es que nuestra historia no se evapora, no como el río o como las lágrimas que ayer humedecieron el teclado. Déjame soñarlo un rato más antes de la verdad.

Acaricia mi mano y transmite ese calor que no tendrá el vacío cuando te vayas, déjame la sensación de tu suave piel un tiempo más, que entre sollozos sé que sería difícil siquiera imaginar un mundo sin ti. No me sueltes, no aún, que salir por esa puerta me parece indeseable e incluso temible, no me preparé para éste adiós.

Si lo deseas, en honor a todas aquellas tardes húmedas y noches jadeantes, regálame un último beso, uno que perdure por la eternidad, aquella que sentiré cuando tu sombra haya desaparecido completamente y el eco sea el único que me recuerde lo que fue.

No, no me sueltes aún, sé que la luna ya se ha levantado y que la oscuridad, aquí dentro, ya es perturbadora; pero aún no es tiempo de verte partir, me quedan unos cuantos sueños por contarte y algunas caricias que robarte, escucha más allá de lo que tus oídos te dejen y mírame, tan sólo mírame y siénteme por última vez.

martes, 1 de marzo de 2011


Qué hay de mí si no es una foto a medio quemar o una melodía inconclusa que está fuera de tono.

Hoy sólo tengo fuerza en los labios para permanecer callada y fijeza en la mirada para ver hacia dentro de mí misma.

sábado, 17 de julio de 2010

Lo contrario al amor no es el odio...









Y cuando un lado sonríe, otros más desfallecen. Si su decisión es matarme para seguir aún con vida, que la muerte sea de golpe... no en un silencio sepulcral.



Te extrañaré, gracias por todo, aunque sé que jamás leerás esto.




[...] Es la indiferencia

viernes, 11 de diciembre de 2009

Aceptando el adiós



Alguna vez creí que sentía lo mismo por ti. Me obligué a verte con otros ojos. Pero por más que me dictaba tus cualidades en forma de plana, no pude aprendérmelas como las tablas de multiplicar. Me es difícil entender cómo llegaste a este punto. Cómo es que permaneces en el. Cómo es que jamás aceptaste mi ayuda, aunque ahora que lo pienso, por tu bien no intenté dártela.





Alguna vez creí que tenías las respuestas para mis preguntas. Sin embargo, llegaste con más cuestionamientos propios y me hiciste formularme nuevas preguntas, reformularme las que ya tenía y preguntarme sobre lo que ya creía cierto. Y como llegaste, te fuiste. Con la compañía de tu sombra. Dejándome en la habitación más oscura de la casa, con un montón de fotos a medio quemar y una taza de café frio y amargo. Las cortinas bailan por la entrada de aire que permite el vidrio que rompiste aquella vez. Ahora sin ti me pregunto ¿fui alguien o lo seré? ¿Tú qué serás?






Imagen 1. No recuerdo la página, extraída de Internet hace un tiempo
Imagen 2. Autoretrato, espera en un seven.

domingo, 22 de noviembre de 2009


En ocasiones la felicidad es como un globo.




Puede que de tanto ser inflada explote por la misma presión.

 Quizá que se vuele y con el viento escape.


Puede ser que un agente externo llegue con el filo de la realidad.


O  que simplemente permanezca estática algunos días y poco a poco se consuma por sí misma.

Como sea, no dura tanto.






A menos que nos escapemos con él... hasta donde dure el viaje

  








Imagen 1. Extirpada de Mini Malgusto

Imagen 2. Extirpada de Tregua Catala Espera

martes, 27 de octubre de 2009

Recordando



Desearía ver más allá de lo evidente pensé esto en la mañana y me sirvió de anclaje a otros pensamientos. No pude evitar recordar esa serie de humanoides gatunos, y ese Leon-O con su poder especial gracias a su espada...

Después asocie más caricaturas, que podría listar como Animaniac's, Tiny Toons, Ranma 1/2, los Simpson (únicos que no han desaparecido ninguna temporada), Don Gato, Superman, La pequeña Lulu, Tom y Jerry...

La lista no termina, pues aunque no son contemporáneas, durante mi infancia mis tardes se llenaban de ellas... y pensé en ello, pensé en mi forma de actuar como infante,
mis creencias, mis juegos, chistes, mis expectativas de todo y todos ¿me imaginaba esta vida a ésta edad? La respuesta es claramente negativa, me he sorprendido de mil formas y desilusionado de muchas otras, pero no dejo de esperar cosas nuevas. No he perdido esa ilusión por conocer nuevo todo, juegos, personas, lugares, experiencias.

Aún de adulta me gusta jugar, claramente no he dejado de hacerlo; aún con mis actitudes y formas de afrontamiento infantiles me enfrento a los problemas, con reacciones claramente inmaduras respondo a lo que me incomoda y utilizo mi imaginación y mi fantasía para planear eventos próximos o para simplemente escaparme de esta realidad por un rato.

Y lloré al pensar todo esto, que ha pasado el tiempo, que no puedo tomarme una pausa, que todo ha cambiado y seguirá así.
Que las calles donde jugaba ahora son distintas, las personas siguieron adelante, los comercios cambiaron, los programas televisivos, TODO, inclusive aún con mis resistencias yo cambié y lo seguiré haciendo, soy una persona al final con un interés adaptativo, pero con esa nostalgia a flor de piel.





Imagen 1
. Robada de alguna página de internet.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Entre Conciencia y Subconciencia




Me gusta soñar. Y no, no lo digo en el tono dramático e infantil, lo digo sinceramente, me gusta soñar y experimentar a través de mi subconsciente mundos que en la palpable realidad no los encuentro.


Entre mis sueños más bizarros fue aquél al que controlé al saberlo sueño. Imagina tener el poder de hacer lo que se quiere, lo que a través de introyectos creemos imposibles. Volé, cambié el escenario en un parpadeo, observar detalles diminutos en cada personaje, le besé y le invité a volar, todo al darme cuenta mientras soñaba que era eso, que podía hacer lo que quisiera (entre ello comenzar el análisis onírico desde ahí mismo). Pero no, no tuvo un final feliz, pues un elemento se escapó de mi inconsciente para despejar cualquier control que tuviera.

La primera vez fue divertido, pero algunas noches seguidas sabiendo que estoy soñando le quita la magia, ya comenzaba a controlar todo y si no me movía no pasaba nada, algo como al estar despierta donde a base de decisiones voy formando mi historia. ¿Será acaso que mi inconsciente ya no me tiene nada nuevo? ¿Nada para hacer introspección?



Y quisiera decir que ya eres tema olvidado, pero ¿con qué pruebas puedo decirlo si cada mañana al despertar es tu nombre lo primero que murmuro? Lo digo al tiempo que exhalo, en ese preciso momento en el que aún se siente el sueño, pero ya se toca la realidad en el colchón. Y volteo por la inercia y el automaticismo de querer verte a lado, con la ilusión de que al menos esta mañana no sea la almohada. No, no eres tú de nuevo.

Somos un tema extraño ¿sabes? Una montaña rusa, un devenir de emociones, contradictorias y a la vez complementarias. De afuera nos han dicho nuestro "futuro infalible", lo comparto, pero ¿qué tan lejano será este futuro?

Si eres tan palpable cada que duermo, pero de nuevo invisible cuando mis ojos miran alrededor. Inconscientemente sabes lo que viene, actuamos sin pensar, pero vamos al mismo punto; sólo que estamos tomando rutas que no logramos entender. En mi conciencia ya eres un paradigma, que no puedo eliminar... y estoy segura que yo habito en tu subconciente, también indicándote ciertos patrones que no quisiera protagonizar. Dando tiempo a acomodar ideas, entre conciencia y subconciencia llegaremos a algo. Yo seguiré soñando, porque en verdad me gusta soñar, y más cuando estás tú. Y seguiremos con estas conductas que nos llevan a ese punto, que sólo el inconsciente sabe qué es.

Foto 1. Un intento de uso a ese escenario, Michoacán.
Foto 2. Edición rápida con el celular a una foto monótona

martes, 9 de diciembre de 2008

Cayendo sin caer



¿Qué se puede hacer cuando el silencio impera hasta en las emociones?


Cuando pareciese que te has convertido en un robot carente de emociones; cuando se te ha terminado la capacidad de asombro, la capacidad de improvisar, la capacidad de pensar que hay mundo fuera de ti.


Caes en lo que creíste que sería la solución, algo en lo que tienes el control. De repente tienes en tu poder una conducta nueva... ¿Alcohol? ¿Drogas? ¿Juegos? ¿Fiestas? Claro que tenemos el control en nuestras manos ¿Por qué la gente insiste en que le pongamos fin? El control lo tenemos, pero no queremos usarlo.


Lo que era nuevo comenzó a ser rutinario, los viernes ya no eran tan esperados... ahora cada día de la semana tenía su significado y todos caían en el mismo agujero de suciedad. Aún había gente que viéndome manchada de inmoralidad me tendía la mano, a muchos los jalé conmigo y cayeron a mi lado para ensuciarse de la misma forma...


¿Cómo viendo este cuadro infecto de "calidad humana" pueden todavía tener sentimientos puros hacia mí? Preguntaba eso cada noche, con una cerveza en mano y en la otra ideaciones que dibujaba en el viento ante la figura que mi imaginación no soltaba.


Lo más sincero que podía ofrecer era una lágrima a solas ante el espejo roto, indiferencia hacia los que me mostraban su aprecio y rencor hacia los que me obligaban a ver, las personas que sostenían mi cabeza frente a un espejo y vociferaban palabras como un torrente de honestidad, de esa que cala en el interior. Yo respondía con monosílabos, evitando por cualquier medio frases completas que mostraran mi vulnerabilidad en el temblor de la voz.


-Woow, aún hay una persona dentro de este caparazón- pensaba y me quitaba la idea con un trago más de este elixir de olvido. ¿Qué tan difícil es entender que me molestaba esa idea?


Todo se tornó sencillo, recordaba la importancia de vivir el -aquí y ahora- y me sentí 'satisfecha' por darle mi propio significado... dejar de ver el futuro es quitarse un gran peso, pero dejar de cargar algo se convierte en un peso aún mayor.


Este espiral sigue girando, pero ha encontrado un obstáculo a su libre fluír... ¿Qué sigue cuando estas conductas dejaron de ser el motivo para bajarte de la cama cada mañana? Dejé a muchos en el camino, a otros en el agujero (no se imaginan la cabida que tiene éste, siempre cabe uno más y otro y otro...) y me salí de él; sólo para buscar un lugar propio, alejado de las exigencias que comenzaban a agotarme, ¿Quién diría que 'hay una fiesta hoy' se convertiría en el suplicio diario?



Prometo no poner las manos para la caída.
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Busco espacio nuevo... éste no tiene que ser físico, pero debe cumplir ciertos requisitos... el primero, decirme que es lo que busco, los siguientes...
Foto 1. Dibujo propio, no siendo
una obra de arte, expresa la sensa-
ción que tenía y mantengo estos días.
Foto 2. -Espiral eílico-
Visión del interior de un en-
vase de "barrilito", cerveza.