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miércoles, 22 de diciembre de 2010

Miré tus ojos. Tenían un dejo de decepción, jamás quise provocarlo, jamás quise desilusionarte.

Pensaba y pensaba más, eran unos pasos, pero no quería darlos, no me sentía capaz. Tal vez mostrarte todas mis facetas no sea de tu agrado, aún quedan pendientes, nadie las conoce y alguna vez prometí que nadie lo haría.

Tal vez es esa manía que todos tenemos por sentirnos especiales, únicos. Tal vez quería sentir que era lo justo para ti y no me di cuenta que no soy justo para nadie. No soy la luna de tus noches, ni el aire que respiras. No soy sino un manojo de experiencias que no me han dejado enseñanzas.

jueves, 7 de octubre de 2010

Desmoronando

Sigues avanzando, pero no te das cuenta que cada vez es más espesa la neblina, que entre más conoces lo que guardo para ti más pesadas caen las ideas, más oscuro se vuelve el interior... no te das cuenta que ya vas arrastrando culpas que no te corresponden.


Sigues besando estos labios que se vuelven cuchillas y no saben qué decir mientras sangras, así te siguen besando entre la sangre.


Me abrazas aún sabiendo que en lugar de dedos tengo garras que se apresuran a penetrar la piel de tu espalda,  a rasgar tus brazos mientras los acarician, que se pelean entre sí para rozar tus mejillas... tan suaves, que se agitan por entrar en tu intimidad, por rasgar lo que nadie conoce.


No me crees, pero mi saliva se convierte en veneno cuando contacta contigo y mi lengua es la asesina silenciosa, se pasea por tu piel y le va provocando malestar, pero lo confundes con placer.


¡Oyes, pero no escuchas! No quieres hacerlo, no quieres enterarte que a tu lado, en tu misma cama, habita alguien tan salvaje como tus fantasías.


Te digo de maneras disfrazadas que ni yo puedo conmigo... y te arriesgas a caer a mi lado. No entiendes que no es cualquier comentario... no es riesgo, es amenaza. Yo ya comienzo a sentir la caída.


Te arrastras; es pavimento que arde por el sol, son piedras que se incrustan en tu espalda desnuda, basura que entra en tus ojos y ramas que se aferran a ti y cortan, tu boca golpea el piso, tu lengua se va desmoronando, van desprendiéndose pedazos. 






Es tu sangre el camino que deberás seguir cuando rectifiques... si te queda suficiente vida para hacerlo.

lunes, 22 de marzo de 2010



Hoy me siento más estúpida que nunca. Debería ser fuerte y ofrecerte ser la base que ahora necesitas y en cambio no puedo parar de llorar.

No quiero imaginar mi vida sin ti, pero debo comenzar a hacerlo. No seré la carga que te evite dar el siguiente paso, supongo que no teníamos el mismo destino.

Siento que lentamente me jalan la piel y me arrancan por partes, sólo parando para poder sentir lo que pasa, ni siquiera me dejan evitar el dolor. Siento que mi garganta se enuda sola, como si desde dentro se atrofiara y ya ni siquiera puedo fingir estar bien sin que se quebrante la voz. 

Sólo puedo escribirte una fría despedida esperando que te la creas, te conviene hacerlo y te vas. 

Sabes que te amo, sé que me amas, pero no es suficiente para aguantar todo lo que viene... ¿lo es?


Ya no sé qué necesitas, ni siquiera sé yo qué necesito... si titubeas no te puedo asegurar seguir firme, ¿me voy? Lo haría lento para que me detengas. Hazlo.



 

Me da miedo decirlo porque se puede cumplir, pero necesito creermela. Que todo se vaya a la mierda.


No hay nada peor que la incertidumbre. En este caso, podría ser la certeza.
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Por más que tiemble, no me sueltes.

miércoles, 17 de marzo de 2010

La verdad es... 

Me siento extraña al comenzar con estas palabras. No puedo continuar sin cuestionarme el propósito, si tengo necesidad de decirla o siquiera si es que existe.

Pero ignoraré éstas dificultades filosóficas o pragmáticas, simplemente intentaré decir que la verdad PARA MÍ y para el mundo que conozco es que no existe absolutamente nada palpable que sea constante. Y pocas cuestiones abstractas podrían contar con esta cualidad, definiría solamente al tiempo en la categoría de la constancia (sin embargo, aquí eliminaría las categorías temporales existentes, ya que la duración de las horas, minutos, segundos o inclusive días se vuelven relativos a la sensación de quien los cuenta). Fuera de ahí, ninguna creación humana puede permanecer igual a como fue originada, ni en forma ni en función. Los recuerdos es el ejemplo más claro, son deformados de acuerdo a las necesidades imperantes en tal o cual momento por quien los guarda. Por ello aún me cuesta trabajo entender estas manías humanas por prometer amor eterno o años de compañía a otro semejante con las mismas características de inconstancia. 

Somos salvajes que dominamos un idioma (bueno, sólo conocemos de forma somera), salvajes que nos movemos con motivaciones más instintivas que intelictivas; los que se esfuerzan por mantener el estatus racional no tardan en caer en una neurosis (trastorno de personalidad, para que suene mejor ¿cierto neo-freudianos?). Somos salvajes dominados por animales más feroces con máscaras blancas, sonrisa brillante y discurso coherente. La coherencia se ha vuelto una meta desde que comprendimos que la única forma de adaptarse es creernos necesarios ante los demás.

Las personas tenemos una tendencia hacia la autodestrucción tan marcada que creamos objetos de autoengaño, con los que decimos que prosperamos pero sólo sirven para eliminarnos, bien sea a alguien más o a nosotros mismos. Del primero sería casi redundante hablar de las armas, del segundo existe una gama inmensa de dónde elegir, pero por cuestiones de espacio (y ganas) sólo mencionaré la tan alabada, difundida y utilizada cajita mágica, el medio más poderoso de control, la Televisión, que no sé si por odio a nosotros mismos o falta de interés, pero los ratings de audiencia más elevados se encuentran en los programas más inútiles, desinformativos ó en aquellos que sólo son un paleativo ante una vida llena de vacíos.

La humanidad, vista como organismo vivo (ya que se mueve como tal, con las mismas incongruencias que cualquier humano), se ha vuelto una masa tan egocéntrica que cerró los ojos ante su hábitat y ante el miedo a la inminente extinción, decidió dejar su huella de la forma más grotesca que se le ocurrió, robando la vida a todo lo que nos rodea. Exterminando especies, contaminando el agua, el aire, la tierra, dejando desperdicios que seguirán estorbando aún después que nosotros nos hayamos ido.

Ahora levantaría la cabeza y preguntaría al que ideó todo esto, ¿este era el plan?


¿Y todo este texto para qué? Simple, necesitaba una froma de deflectar un problema cotidiano, necesitaba urgentemente algo que me hiciera evitar sentir este vacío ante el darme cuenta que todo ha cambiado... y no había nada interesante en la T.V.

domingo, 22 de noviembre de 2009


En ocasiones la felicidad es como un globo.




Puede que de tanto ser inflada explote por la misma presión.

 Quizá que se vuele y con el viento escape.


Puede ser que un agente externo llegue con el filo de la realidad.


O  que simplemente permanezca estática algunos días y poco a poco se consuma por sí misma.

Como sea, no dura tanto.






A menos que nos escapemos con él... hasta donde dure el viaje

  








Imagen 1. Extirpada de Mini Malgusto

Imagen 2. Extirpada de Tregua Catala Espera

jueves, 5 de noviembre de 2009

Recagan




Pero no, no puedes agachar la cabeza tres segundos para tomarte un respiro porque de quien menos te lo esperas recibes una patada que, más que calarte por la sangre derramada, cala por la impotencia de que te moleste.

Y van hartando, a veces que manden con un tercer
o el golpe, a veces que lo den por sí mismos (si es que tienen el valor), sea como sea harta.

Estas patadas recagan...
la hipocresía recaga... los mensajes indirectos recagan. Y claro, lo peor es que no puedes responder porque ni siquiera se cuenta con la certeza de que son para uno mismo o es el egotismo el que nos hace ponernos sacos que no nos corresponden.

No se confunda una actitud relajada con una
mariconeada, porque
mariconear es desviar la atención de nuestros sentimientos y canalizarlos a un mismo cause que se encuentra de una forma u otra en una zona de confort. Es evitar contactar con lo que realmente nos causa el sentimiento. Así que lo volcamos al canal que sabemos que no cambiará nada por más que sobrecarguemos, pero al final ¿qué es lo que verdaderamente se sobrecarga? No te ayuda picarle donde mismo, porque ni dejas que cierre ni abres nueva herida.

Me recaga tu actitud. Me recaga que no puedas comprender más allá de tus pensamientos. Que pienses que las personas son las egocéntricas y no salgas de
tu concha personal al pensarlo. Me recaga que cale como un padrastro que e
s jalado y jalado y no se le encuentra el fin, y todo porque ni sé si me debería molestar.

¿Por qué no gritas, hipócrita?

¿Por qué sonríes, cobarde, si quieres mentarla?

Está de moda victimizarse... y me recaga.



Y la neta, que todo fluya... que retener causa hasta hemorroides.

Imagen 1. Tan recurrida en internet, no recuerdo la página de donde la extraje.
Imagen 2. Dualidad. Cuadro de mi habitación.
Imagen 3. Otra que robé de la red hace tiempo ya, no recuerdo el sitio.

sábado, 17 de octubre de 2009

De la Mierda




Quiero vomitar...
Ojalá sirviera como medio catártico, pero sería incómodo sacar solamente jugos viscerales, pues ni siquiera para comer he tenido ánimos.

Y ya es cuestión de días que voy así y me desespera fingir que todo está bien, lo más cercano a aceptarlo es contar mis 'malestares físicos' ¿alguien entenderá que sólo desplazo un malestar mayor?

No, ni yo lo entiendo, no soy de las que somatiza.. o eso pensaba.


En serio quiero vomitar, en cada rejurgitación pronunciar uno de esos nombres que atiborran lo que quisiera estuviera vacío.

Un poco de paz.
Tiempo exclusivamente para mí.
No más justificaciones ni estar buscándole la cara a nadie.



Hoy me siento de la chingada, que bueno que es correspondido, así me quito este peso de encima.

Me gusta de repente ser invisible, por otra parte, me cuesta un ovario no gritarle a las personas a la cara lo que hacen, lo que provocan y que ni se preocupen 3 minutos por pensar en ello.


Quisiera estar bien solamente para ir a fumar hierba y que me deje con esta misma sensación, pero al menos más reflexiva y así no vea todo en blanco y negro, pero no, si ahora lo hago, todo esto que sé que es temporal se volvería palpable.


Odio ni siquiera poder odiar algo y volverlo mareo.

lunes, 12 de octubre de 2009

"Asincerándome puesn"



Sinceramente... No sé para qué me molesto.

Yo y mis intenciones mal interpretadas... Pero he aprendido a dejar de lado las presentaciones, no necesito conocer más gente, y mucho menos necesito que me "conozcan" (mando saludos a todos los que creen hacerlo), he aprendido que a pesar que esté empujando constantemente, la montaña no se moverá y el sudor no lleva consigo la gratificación que esperaba. También, que una mirada no siempre dice lo que el espejo lee, todo tipo de comunicación se pervierte antes que el receptor la procese.

Y sinceramente, no soy lo que esperabas... ni siquiera puedo decirte qué puedes esperar de mí, pero al parecer eso ya lo sabes, y en esta sociedad de poco arriesgue, el conformismo es la opción adecuada. Aprenderé a adoptarlo como estilo de vida.

No te mentiré, no soy de esas personas expresivas... podrías pensar que caigo en lo superficial, infiel tal vez, que no valoro las cosas. Pero te recomiendo que no te dejes llevar, que Colón murió sin saber que había descubierto un continente.


No te ofreceré una estrella,
sé que no las usarías para nada... y la implosión la hacemos ya tú y yo. Tampoco te ofrecería mil mares, que entre tanta confusión podrías ahogarte en alguno. Si te pido que aceptes mis verdades no es con el afán de tu tolerancia, si no de tu entendimiento...





No me des con la misma mano que no me deja ganar.

Tal vez soy un drama... quizá. Sin embargo ¿qué es la vida si no un constante reto? ¿Qué soy yo si no te tengo?


Imágenes. Creaciones del gringo Luke Chueh