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viernes, 22 de abril de 2011

Déjame recordarte así, en este silencio; déjame convertirme en esa gota de sudor que pasea por tu piel sonrojada sin despegarse de ti, fundiéndose en tu abdomen.

Mira dentro de mí, no todo es vacío... tal vez encuentres aquel espejo que permita verte en mí como yo lo he hecho en tus ojos. Tal vez te descubras, quizá.
Mira profundo y encuentra tus recuerdos, transformalos a tu disposición, deja en mi piel más de ellos y en mi boca tu nombre, quiero llamarte cada noche, quiero sentirte cada día.


Déjame plantar un beso en tus labios con el cuidado que necesitan las mejores obras, veamoslo germinar, que crezca y nazca de él ese fruto que al mencionarse pierde su magia. Siente como evoluciona, siente como sigue siendo el mismo, como si el tiempo nos ofreciera otro ritmo.

Escucha dentro de ti, atiende a las palpitaciones... cambian, se aceleran, nuestra música de fondo son ellas, la mejor percusión que podríamos desear.
Escucha el viento que  se inmiscuye por la ventana, no es más que una señal de lo existente allá fuera. Escucha mi sangre, hace fiesta a tu tacto, aquí dentro.


sábado, 1 de enero de 2011






Éste año pinta para ser un buen año.
Como muestra, el primer día. 
Al cielo y de regreso.





domingo, 3 de octubre de 2010

Leo de ti. 

Me gustan tus palabras, me gusta su acomodo, me gusta pensar que son ciertas... y me enamora saber que son para mí. 

Me gusta saber que hay en ti lo que tengo también, me gusta combinarlo, me gusta el resultado. 

Me gusta gustarte.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Decir que estoy en éxtasis ¿parece exagerado? 


Soy descriptiva, pero hoy no puedo decir más. SUBLIME

lunes, 13 de septiembre de 2010

Desde que estás


Las madrugadas saben distinto desde que estás a mi lado. Cuando me es imposible dormir imagino de nuevo tu tacto, cada roce que han tenido tu piel y mi piel, los primeros accidentales, los siguientes ni qué decir. 

Imagino la unión de nuestros labios; perfecta, cálida, sincronizada. Se forma una sinfonía de sensaciones indescriptibles, irrepetibles e iridiscente. La conformamos tú y yo, nuestras miradas y nuestros ojos cerrados, los movimientos de nuestras manos y la estadía de nuestros cuerpos unidos; melodiosas combinaciones en silencio. Sólo se escucha nuestra respiración, sólo un eco apacible de nuestros pensamientos y, más allá, un palpitar que acompaña al segundo corazón. 

Y me deleito con tu silueta que poco a poco se desvanece en el fondo de la habitación, en esta semioscuridad de complejos deseos y tiempo limitado. Lentamente te acercas y mi pulso se acelera, proporcionalmente; tu rostro se ruboriza cuando mis manos comienzan a descubrir lo exclusivo y ciertos espasmos indican que voy por buen camino.

Son tus palabras las que hacen eco en los momentos de soledad. Sonrío, pero quisiera que estuvieras para verme hacerlo. Es por ti, créelo. Es por tu recuerdo, es por las sensaciones que me dejaste guardadas para estos casos de ausencia

Sensaciones de tu espalda, suave y perfecta, cada relieve, cada curvatura. La sensación de tu aliento; cálido y ferviente. La sensación de tu lengua que recorre mi cuello, que se apodera de mis deseos y se infiltra por mis ensoñaciones. Tus brazos que me amarran a tu calor, a tu sudor y a la tarde, las horas que vivimos mientras todo afuera muere. La sensación de tus pestañas cuando besas mis mejillas.
Cada madrugada me sabe distinta ahora que estoy contigo, aunque no estés aquí. Porque cada pensamiento es tan vívido que  mi cuerpo lo reproduce una y otra vez, con la luz apagada, con los ojos cerrados y con las sensaciones explotando a flor de piel.

Te amo. Ya son diez.

miércoles, 1 de septiembre de 2010


Miré a la del espejo. 
Soltó una carcajada.
Yo no gesticulé, miré.

¡Qué simpática! 
Creyó que de nuevo me lastimaría.




lunes, 5 de julio de 2010

Una noche

Quisiera darte una noche completa. Una noche de plenitud.

Donde las aves canten como si fuera día y el aroma húmedo de la lluvia de Guadalajara nos erice la piel sin más ni más. Que la música de fondo sean las gotas que caen del cielo para darle un brillo especial a la ciudad. En ella las paredes serán verdaderas cómplices de fantasías jamás realizadas; no así, no por ti o por mí... mudas vivirán lo que nuestras bocas no pueden callar.

No deseo más que abrazarte. Sentirte piel a piel, sentir tu calidez, como aquellas tardes que cada noche recuerdo, ¿las recordarás también?

Sé que vivo envuelta en ideas y contradicciones, pero si cualquiera de ellas sirviera para llenar de motivos algunas horas de tu historia, me sentiría completa por el resto de la mía.

Tenerte entre mis brazos, recostarme en tu pecho y sentir tu palpitar... sentir la fuerza de tu sangre que se acelera cuando me tienes cerca. No intentaré disimular que mi pulso vibra intensamente con cada beso.

Y perdona si mi obviedad no me permite guardar silencio, pero sabes que disimular no es una de mis cualidades.


Quisiera darte tan sólo una noche que sea el comienzo del resto de nuestra vida. 




Imagen. Agua-azul 1-7-10

lunes, 26 de abril de 2010

Visiones vespertinas


Las ranuras en la pared cada vez crecían más y más, se alargaban, como rasguños de furia, finos y profundos. Comencé a notar que el corazón que ahí se escondía, camuflado como grieta, comenzaba a palpitar, se ocultaba sólo la mitad... ¿o es que sólo la otra mitad quería ser vista? Tal vez era un llamado de auxilio ... y al fondo, un rostro, bueno un perfil para ser más exacta, pálido... con un gesto indescriptible. 

En primera instancia le sentí tímido, pero vi que su parpado cerrado posiblemente actuaba como represa para una lágrima. La boca temblaba, como el resto de la pared. Había algo por decirse, pero no se acumuló el valor.

Le seguí observando, al tiempo que te escuchaba al teléfono cantándome, elevándome por la fantasía y dándole vida a esa pared que el tiempo ha marcado indeleblemente. Los rasguños seguían alargándose, pero al mismo tiempo podía ver que no iban a ningún lugar.

Después noté que el perfil no era tan inocente como había creído. La boca dibujaba una sonrisa torcida, tal vez se dio cuenta que había caído en su manipulación silenciosa y estaba feliz con su obra, con el creer en su fragilidad inventada. Ante esto vi cómo las grietas se profundizaban más, sacando a relieve pequeños pedazos. Todos, a pesar de que venían de la misma pared, tenían texturas distintas... la que más se aproximo a mí era tosca, granulosa y sentía que podía lastimarme. El matiz ambiental también se iba modificando, podría decir que dependía de lo que tu voz marcara. Tu tonalidad, tu fuerza... en las pausas todo paraba de crecer y de bailar en la pared. Suavizabas y sentía el terciopelo... ¿o acaso fue tuyo?.








No importa que cambie, no importa que ausentes. Somos tú y yo. Lo siento... y te siento. Gracias.


Elevémonos por ese viaje sin fin... donde sólo volamos si sentimos caer. Te amo.

sábado, 27 de marzo de 2010

jueves, 26 de noviembre de 2009

Viento


Te besé y toqué el cielo. No es suave -como parece desde la tierra- es firme y rugoso, pero no dejo de pasar mis manos por él, es una sensación ya conocida y mis dedos se habituan. Es como un sueño y al abrir los ojos tú sigues ahí, jamás dormí, pero tampoco he dejado de soñar.

¿Eres real?

Si el mundo se perdiera durante un par de horas sólo pediría esto, que estemos tú y yo en un rincón, con tu sonrisa de sueños y tu mirada con un dejo de paranoia. Mezcla encantadora.


Y rescatado del libro de clichés, quisiera decirte que sueño despierta si estoy contigo... que respiro ilusiones y expiro -te quieros- (sin querer, en ocasiones). No quiero mostrarte vulnerabilidad, pero no puedo evitarlo... Te doy lo que hay de este embrollo de persona que haces crecer con tu presencia...


Y siento en el viento de regreso que susurras a mi oído todas las palabras que la tarde bañó de alegría... Y siento que aún me sonríes, a lado, y acaricias mi mejilla... Si perdiera la vista, tu imagen es lo último que quiero ver y recordar.. por siempre. Por tí. Por mí. Por todas mis incoherencias.

Creo que ahora sí estoy enloqueciendo. ¿Qué miedo le tenía a la locura?

domingo, 22 de noviembre de 2009


En ocasiones la felicidad es como un globo.




Puede que de tanto ser inflada explote por la misma presión.

 Quizá que se vuele y con el viento escape.


Puede ser que un agente externo llegue con el filo de la realidad.


O  que simplemente permanezca estática algunos días y poco a poco se consuma por sí misma.

Como sea, no dura tanto.






A menos que nos escapemos con él... hasta donde dure el viaje

  








Imagen 1. Extirpada de Mini Malgusto

Imagen 2. Extirpada de Tregua Catala Espera